La informacion es vital

Muchos de nosotros  estamos consternados, alucinados, impactados y anonadados, no podemos creer la última notica que hemos oído en televisión. Una niña de once años, ¡once! Acaba en el hospital con síntomas de parto, ¡está embarazada! Con once años, no es posible que esto pase en pleno siglo XXI, para mayor asombro de todos se investiga la opción de que el padre de la criatura podría ser su hermano ¿estamos locos? ¿Qué es lo que nos está pasando?

Yo no estoy de acuerdo con culpar a los chicos de esta acción, soy más partidaria de pensar en que la mayor culpa es de los padres, si, de los padres, ¿Qué clase de información han recibido estos chicos? Con once años se juega a las muñecas y al futbol en la calle, no se mantienen relaciones sexuales.

Los jóvenes de hoy están muy sexualizados y contra esto no podemos hacer nada, lo que si podemos hacer es informarlos de las opciones. Debemos de enseñarles a usar el preservativo en cada una de las relaciones que mantengan, enseñarlos a protegerse de todo, no solo de los embarazos ya que para este fin también pueden contar con las pastillas del dia despues sino para protegerse de las enfermedades que no son pocas.

Las niñas se desarrollan muy pronto, alas hay que echan antes los pechos que los dientes, y es muy común ver a niñas con tan solo once o doce años aparentando tener al menos catorce o quince, esto hace que estén muy confundidas, y los muchachos mucho mas, algunos de ellos no saben diferenciar entre las muchachas, todas parecen iguales y no se tiene en cuenta la edad, sobre todo si la niña está más adelantada a su tiempo.

Una buena información hace maravillas entre los jóvenes, si saben a lo que se exponen, si entienden los riesgos que pueden correr, si entienden lo que puede pasar por no tomar precauciones en el sexo, quizás lo han más conscientes de las repercusiones que pueden tener sus actos.
No podemos obligarlos a no tener relaciones, no podemos ejercer como policías siguiendo sus pasos para que no lo hagan, lo que si podemos hacer es orientarlos, darles las herramientas necesarias para que no tengan que arrepentirse de sus actos, hacerles ver las consecuencias de una mala decisión. Como padres estamos obligados a ayudar a nuestros hijos para que no caigan en este error.