Una ciudad que sin duda gusta visitar

El día de los enamorados ha traído sorpresas varias, entre las que no puedo dejar de destacar nuestro viaje a la hermosa ciudad de Toledo. La verdad es que me cuesta entender como puede haber gente que prefiere irse al Caribe antes de visitar todas las ciudades hermosas que componen nuestro territorio, es verdad que las fotos que nos enseñan del Caribe son bastante golosas y a cualquiera le llama la atención, pero es que si de verdad tuviéramos la oportunidad de pode conocer la gran cantidad de lugares perfectos que tenemos en nuestro país, os aseguro que en lo último que pensaríamos sería en montarnos tropecientas horas en un avión.  Yo la verdad es que solo puedo hablar maravillas de esta ciudad, fue un fin de semana inolvidable de esos que sin duda dejan huella, un viaje mágico y que sin duda a merecido mucho la pena, la verdad es que yo recomiendo encarecidamente que Toledo no se visite en un solo día, sino que al menos se haga una noche en cualquiera de sus maravilloso hoteles, si esta ciudad te encandila de día, no os quiero ni contar cuando el sol se va y encienden sus luces, os aseguro que no he visto nada más bonito en toda mi vida.

Nosotros comenzamos nuestro viaje visitando la catedral desde luego es un clásico que no se puede dejar pasar por alto, y que decir del Alcázar, si lo que buscáis es no gastar mucho os recomido la visita en domingo que en gratis, siempre se puede optar por ir de manera libre, ir conociendo cada rincón de esta bonita ciudad sin nadie que te guíe, o bien siempre se puede optar por una ruta nocturna por el Toledo mágico. Nosotros es que somos más aventureros, nos gusta ir descubriendo por nuestra cuenta, sin que nadie nos vaya comiendo la oreja con un texto que ha aprendido a pies juntillas, respeto que sea su trabajo, pero desde luego no va conmigo. Ir de compras por Toledo es lo más sobre todo por el casco antiguo, ya que puedes encontrar muchas de las cosas que por ejemplo yo compraba cuando era niña y salía de excursión con el colegio, lo que sin duda más me llamó la atención es que todavía se pueden encontrar los típicos expositores de postales que yo de verdad creía desaparecidos, de esa manera puede comprar algunas de sus postales que sin duda podre guardar para el recuerdo ya que llegará un momento en el que desaparezcan por completo.