Deja que tu hijo disfrute con la pintura de dedos

Los expertos suelen decir que a los niños hay que dejarlos experimentar, hay que dejarlo jugar, mancharse, y sobre todo hay que dejarlos disfrutar. El problema que yo encuentro en muchos padres es que son demasiado perezosos para que sus hijos hagan todo lo mencionado anteriormente, hay algunos padres que llevan unas rutinas a rajatabla y es imposible pasarlas por encima, se les hace un mundo salir de su zona de confort y al final quien acaba pagando las consecuencias son sin duda los más pequeños. Y es que eso de mancharse de barro en el parque es como si se cometiera sacrilegio, que el niño coma tierra en la playa es imperdonable, y que lleve la cara manchada de chocolate porque acaba de disfrutar un helado de eso ya ni hablamos. Desde luego si una cosa debemos tener clara es que si queremos tener hijos felices debemos colaborar en esa felicidad, por lo tanto, es muy bueno que los padres así se vayan haciendo a la idea de que dejar crecer a sus hijos con cosas básicas como jugar en el parque y andar de rodillas, o pintar en casa con acuarelas y pintura de manos va a ser muy bueno tanto para su creatividad como para su autoestima.

El problema viene cuando nos encontramos con esos padres que parecen tan listillos, esos que de todo hablan pero que de nada saben y te vienen a decir que ese tipo de cosas son una perdida de tiempo, que cuando hay que poner cientos de lavadoras solo por dejar a los niños jugar de rodillas no es ni por asomo para reírse, o cuando se llena la mesa de esa pintura que tan poco les gusta a estos padres. Por ello en vez de basarnos en especulaciones, hay que hacerlo en estudios científicos que sí que demuestran que este tipo de cosas son buenas para nuestros hijos, que hacemos requetebién dejando que utilicen la pintura de dedos y que lo que debemos hacer de inmediato es entrar en la web www.material-escolar-online.es donde es posible encontrar un buen surtido y hacernos de todas ellas. En definitiva, a lo que me vengo a referir es a que debemos apostar por una clase de juegos que de verdad ayuden en el crecimiento de nuestros hijos, que les afecte de manera positiva y que cuando sean mayores sus verdaderos recuerdos sean esas tardes en las que tanto disfrutaban.