La innovación en robótica y la propiedad intelectual

A medida que nuevos actores se suman al ecosistema de la robótica y que la innovación se centra en aplicaciones más avanzadas en este campo, las empresas están dirigiendo cada vez más su mirada hacia las herramientas del sistema de P.I. para salvaguardar sus intereses.

En comparación con la innovación convencional en robótica industrial del pasado, la innovación actual del sector atañe a más actores, más disciplinas tecnológicas y a muchas más solicitudes de patente.  Las estrategias de P.I., tanto ofensivas como defensivas, son cada vez más habituales en la robótica.

La protección por patente puede cobrar especial importancia en este ámbito, sobre todo teniendo en cuenta los elevados costos de I+D previos a la comercialización y la necesidad de obtener el permiso por parte de las autoridades reglamentarias.  Ello permite a las empresas recuperar su inversión, les ayuda a obtener una ventaja competitiva desde el punto de vista comercial y resulta en especial útil para proteger invenciones que puedan ser fácilmente objeto de ingeniería inversa.

Una cartera de patentes robusta permite conceder licencias cruzadas tecnológicas y, de ese modo, fortalecer las relaciones empresariales, generar nuevas fuentes de ingresos y, en algunos casos, contribuir a evitar litigios.  También puede ayudar a las pequeñas empresas a atraer la inversión que tanto necesitan.

El uso de patentes en la robótica surgió en los años 80, cuando la extendida automatización en las fábricas hizo que se cuadriplicaran las solicitudes de patente. Las solicitudes de patente repuntaron de nuevo a mediados del primer decenio del siglo veintiuno, con la entrada en escena de nuevos avances en robótica.
Las empresas electrónicas y automovilísticas siguen siendo las principales solicitantes de patentes en el ámbito de la robótica, aunque están apareciendo nuevos actores.  La colaboración entre universidades e industria sigue siendo estrecha, debido a las importantes oportunidades de comercialización que ofrece el conjunto de patentes cuya titularidad pertenece a universidades e instituciones públicas de investigación.  Los considerables intercambios en materia de investigación siguen siendo una característica del ecosistema de innovación de la robótica, pero hay pruebas de que las patentes están contribuyendo a la especialización de las empresas.  Dicha especialización resulta importante para impulsar la continua evolución del sector.

Muchas empresas de robótica están haciendo uso de la documentación sobre patentes para enterarse de los últimos avances tecnológicos, hacerse una idea de las estrategias de la competencia y controlar si las reivindicaciones de patentes de la competencia deben ser impugnadas.